lunes, 10 de diciembre de 2007

Hay si pudiera




Hay si pudiera corazón,

contar nuestra historia
o tan sólo resumirla
en cuanto te he amado.
Hay si pudiera corazón
recordar cada instante que vivimos
sin derramar lágrimas de dolor.
Hay si pudiera corazón
poder mirarte por a calle
pasar tan cerca y a la vez tan lejos de mi
Y el tiempo sigue pasando
y nuestros caminos se van separando
y me vuelvo loca al pensar
que aun te amo, aun te amo.
Hay si pudiera corazón
nombrarte sin que me duela
y acordarme de olvidarte.
Hay si pudiera corazón
escuchar de tu vida
sin estar yo incluida
Hay si pudiera corazón
tan solo creer que puedo seguir sin ti
Hay si pudiera corazón
hay si pudiera....
Y el tiempo sigue pasando
y nuestros caminos se van separando
y me vuelvo loca al pensar
que aun te amo, aun te amo...

Cuento


Llegaban los ramos de flores, en su mayoría blancos y resplandecientes; Todo estaba adornado, cada lugar era elegantemente disfrazado por una flor, con sus pétalos tiernamente bronceándose por la brisa que paseaba desprevenida.
El reflejo del sol en las ventanas alumbraban todo el lugar, como rayos de luces artificiales en una disco. Y la gente empezó a llegar, los caballeros de trajes y muy elegantes, con zapatos que brillaban y que ahí también los rayos de luces jugaban reflejandose. Las damas con sus peinados en alto y sus tacones de charol elegantes y muy distinguidos.
Uno que otro niño vestido para la ocasión, todo, absolutamente todos con ramos de flores en las manos.
Y las campanas comenzaron a tocar su indescriptible melodía, haciéndose escuchar en toda la cuidad con sus repiques soberbios y un tanto irónico.
La iglesia está llena y entra una mujer con ojos llorosos, que emociona a los presentes cortándoles la respiración por un instante; Con su paso lento y entre cortado se dirige al altar porque ahí esta él, al frente de ella, esperándola, con traje negro reluciente y con toda la paz en su rostro.
La mujer nerviosa frena su caminar, saluda a uno que otro invitado, un abrazo muy fuerte y las lágrimas empiezan a recorrer su rostro.
A solo unos pasos del altar, la mujer empezó a recordar que hace muchos años esa misma gente se reunió en ese mismo lugar para celebrar, para disfrutar de la gracia del amor y hoy era diferente.
Finalmente la mujer sube el escalón del altar, ahora si está junto a el, reposa su ramo en su pecho, con lágrimas avazallantes y con desesperación se acerca a su amado y le da un beso y recordó la frase del cura en su boda "hasta que la muerte los separe" y ahí está ella despidiendo a su gran amor...

En lo perfecto....


En la perfecta tertulia de la armonía y en lo inverosímil del recuerdo, resaltas en lo opaco, gritas en lo silencioso, reorganizas lo organizado.
Entre el perfecto vino tinto y la lluvia, resaltas en la oscuridad lleno de temores al futuro, que a causa de insolventes soluciones en el pasado confundieron lo cotidiano, cómodo y sin emoción en un gran olvido lleno superación pero que no deja de ser lo más cómodo.
Y cuando resaltas, resalta eso, tu cobardía envuelta en algodones, resguardada de ilusiones.
Pero mas resalta tu necesidad de valentía, que solo está oculta en tu cobardía y que cada vez que elijes superarte mirando el futuro te aterra perderla.
En la perfecta noche de mis horas imperfectas, resaltas entre lo absurdo disfrazado de héroe que nunca tuvo una batalla y que por supuesto siempre perdió todo por creer en la utopía de quedarse con lo que consideraba seguro.
En la perfecta historia de mi vida llena de errores, resaltas entre mis amores sin penas ni glorias que tan solo dejó huellas intentando no dejar ninguna, por la tremenda idea errónea de la comodidad sin sacrificio, sin demostraciones y repleto de parámetros que guiaban tu corazón para sentir con medidas.
Y en mi imperfecta cabeza llena de perfectas soluciones, no resaltas , porque preferiste la cobardía en vez del triunfo.
En lo perfecto de lo desastroso te sentaste haciendo de todo para no resaltar y desaparecer, así todo se volvía perfecto en un mundo lleno de errores.

Déjame


Déjame, tan solo déjeme perder el equilibrio por un instante para sentir la desorientación.
Déjame que me caiga para que me duela, así mientras sane mi herida recuerdo lo que causó mi golpe y poder evitarlo.
Déjame amarte hasta que duela, y sin miedo lastímame lo necesario para que hasta que cure mis sueños rotos, disfrute el recuerdo de haber amado.
Déjame desorganizarme para darme cuenta que cuesta mucho tiempo organizarlo todo y más aún mantenerlo bajo control.
Déjame extrañarte y que cada recuerdo estruje mi estomago, para que mientras espero que vuelvas te ubico en el más alto de los pedestales.
Déjame hacerlo todo, sin límites ni condiciones, sin prejuicios ni advertencias, déjame hacerlo sola, pero nunca dejes que te deje de querer...

Hoy


Hoy no se te nombra,
tan sólo se te recuerda por breves instantes
para evitar que el recuerdo
castigue mi memoria.
Hoy no tuve el valor de olvidarte
pero con miedo solo me atreví a imaginarte.
Hoy le pedí a los duendes
que caminen tu camino
y que cantaran serenatas
hasta que caiga la oración,
Hoy tan solo quise iluminar tu destino
y borrar la triste
que muestran tus ojos.
Hoy le pedí a la luna
que enceguezca mis llantos
y borre el temor de tan sólo recordarte.
Por que hoy, tan sólo hoy
no se te nombra,
para evitar que el recuerdo
castigue mi memoria....