viernes, 10 de junio de 2016

Si supiera..




Cuando pasa que se extraña a alguien al punto de sentir esa presión en el pecho constantemente, no existe nada que pueda distraerte
Porque se me hace haber sentido su aroma en cada persona que pasa cerca mío, y lo busco entre la gente, porque creo ver su rostro en todas partes,  y en la cotidianidad encuentro lo que quiero contarle.
Porque cierro los ojos para imaginarlo abrazándome, y no existe lugar más seguro para mí que sus brazos, que me envuelven con tanta ternura, que me hacen sentir invencible.
Porque en los detalles de lo encuentro, en un cuidado, en una atención, pero es solo su recuerdo… aunque lo dibuje en la imaginación, sigo extrañándolo, me hace falta..
Si el supiera cuanto lo amo!…… que no hay ser humano mas favorito para mí que él, ni vida que me alcance para dar por él, ni minutos suficientes cuando escucho su voz, ni besos que me alcancen para calmar mi sed de él……… si el supiera!! Seguramente volvería a estar acurrucado a mi…


Dejarte ir

De testigo tengo a la luna que vio la cantidad de noches que traté de borrar tu recuerdo que aparecía de la nada, sin esperarlo, como flashes que no podía controlar, y me vio dar vueltas y vueltas en la cama, cerrando los ojos bien fuerte, como si eso sirviera de algo.
Y por las mañanas de testigo encuentro al sol, que me maquillaba las ojeras de no haber podido dormir, como si hubiese librado una batalla campal en la cual era explicita mi derrota…. y mientras el viento me guiaba, me disfrazaba de personajes para cuando te encontrara, siempre encontrabas a la fría que solo entre chistes te atacaba con sarcasmo y mucha frialdad, y me enojaba a conmigo misma por no ser real ese sentimiento de rechazo a tu presencia.
A veces encontrabas a la callada, temerosa de decir una palabra de mas, que confirme tus sospechas sobre mí, que te asegure que lo que estaba empezando a sentir ya me traspasa la piel.
Y me volvió a encontrar una estrella dando vueltas en la cama, intentando distraerme en cada detalle de las esquinas de mi habitación, aferrándome a negar toda sensación que producía en mi cuerpo el simple hecho de pensarte… y me negué…… y me asusté…… y seguí en la lucha de negarlo todo, quizás por miedo a lo difícil que podía ser decirlo en voz alta, capaz también por no saber descifrar que era realmente lo que me estaba pasando, o tal vez solo por no poder creer que sin buscarte, te haya encontrado.
Y entre los días que me disfrazo de cruel, y días que tengo fría hasta la mirada, me invaden días en donde mis ojos te miran y te dicen lo que estoy sintiendo,  donde mi cuerpo tiembla cuando te tengo cerca y se me hace imposible disimularlo. Si al menos te imaginaras lo que intenté y por todos los medios posible no sentirte tan mío, quizás entenderías lo difícil que es dejarte ir…..

Una mirada

Ya perdí la cuenta de las veces que imagine tenerte nuevamente en frente, sin saber para qué, o que decir, solo contemplando como la luz juega en tu rostro armando formas extrañas, como en la intensidad de tus ojos puedo llegar a reflejarme, hasta puedo sentir tu corazón latir por momentos acelerado, y por otros inmóvil...
Doy un paso al frente, tus sentidos se activan, percibo como tu piel me siente sin siquiera tocarte, tu respiración se entrecorta, tus ojos se dilatan, observando cada detalle, cada movimiento que intento hacer… Vuelvo a sentir tu corazón latir, como si quisiera decirme algo, algo que tu cabeza jamás lo va a permitir. Cierro mis ojos para empaparme de tus sensaciones, de tu perfume y de ese “no sé qué” que me tiene petrificada a pasos de vos. Con mis ojos cerrados intento sentirte hasta lo más profundo, para guardarlo conmigo para siempre, sin realidades aparentes.

Noches enteras me mantuve despierta, con mil escenas posibles cuando te encontrara… Y ahora que te tengo enfrente, ninguna de las escenas  puedo recordar, no tengo la claridad para reproducir el libreto que tenia armado, todo desapareció  cuando te vi, sin imaginarme que en realidad, al tenerte en frente, solo necesitaba cerrar mis ojos y no decir nada mas……

Es tan difícil escribir sabiendo que ya no estas….

Ha sido difícil descubrir tus miedo, y sin siquiera saber cuáles fueron los verdaderos motivos iniciales, y que todavía no logro descubrirlos a todos por completo. Pero más difícil fue aun, haber tenido que esconder los míos para poder
 acompañarte. Tanto así que cada cosa que pude lograr, no era suficiente. Es que acaso tus miedos no te permitieron ver de la entrega que tenia hacia vos?
Años enteros comiéndome la cabeza para lograr ser todo lo que necesitabas, pero al parecer cuando encontraba las respuestas, me cambiabas las preguntas, los destinos, las necesidades.
Dicen que cuando algo no funciona, es porque solo necesitábamos aprender, y si tengo que sacar algo de esto, es la tranquilidad que tengo porque hice más de lo que creí alguna vez ser capaz de hacer por alguien, brindándome en cuerpo y alma por alguien que despertó en mi, sentimientos que jamás imagine que existían. Descubrí que el soñar no me hacia débil, que el amar de manera incondicional, no me hacia moribunda, sino indestructible.  Por primera vez logre sentir que podía contra el mundo, que había encontrado mi hogar, que no había necesidad de seguir en mi postura de ataque, porque había encontrado mi eje.
Y volabas cada vez más lejos, cada  vez mas inalcanzable, mis manos no pudieron resguardarte, mis caricias ya ni te rozaban… mi mirada ya no te acompañaba, mis ojos ya no te encontraban..

Es tan difícil escribir sabiendo que ya no estas….