En vísperas de sentirte tan mío, con vino y buena música, te
recibo en mis recuerdos, y con la valentía que se suele necesitar en estos
casos, te pienso hasta lo mas profundo de los huesos, y aunque abriendo los
ojos, no te encuentro, el almanaque me golpea de recuerdos y extremas sensaciones.
Dolores q amortiguan los sueños, todavía
se siente como el pecho se comprime, y la sensación de colapsar si no logro respirar
aunque sea por un instante… todavía se adormecen los músculos de no poder
moverlos y que internamente sientas que estás corriendo la maratón mas
importante de tu vida.
Los mensajes están llegando, aunque todavía no puedo
decodificarlos, no se si es por miedo a que me digan algo que no quiero saber,
o peor aun… que me digan algo de lo que tanto esperé escuchar, y que tanto
tiempo desee que pasara, pero capaz ya
no es el momento, o capaz es ahora, sino no va a ser mas. No se si tenga el
valor de enfrentarlo y descubrirlo, o quizás necesite del refuerzo de otro tinto.
Que el mundo entero me diga que no me hunda mas en tus ojos,
que me expliquen porque no puedo refugiarme en tus brazos, pero que no me
vengan con discursos reales y concretos, si mi vida es una fantasía, necesito
excusas y recursos fantásticos, xq cuando te miro, no hay mundo que acompañe a
lo que me provoca por dentro cuando me reflejarme en tus pupilas, y capaz, es
lo único que importa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario