Hay días en los que me levanto con las manos frías de desesperación,
con ganas de reventar puertas hasta encontrarte, tomarte de mi mano y llevarte
a la par por la vida, mirándote a cada rato para descifrar tus miradas….
Caminar por las calles agarrada de mi mano, sintiendo que
puedo llevarme el mundo por delante si estas a mi lado…. Mostrándote como los
arboles nos van indicando que se viene el invierno, pisando algunas cuantas
hojas que quedaron del otoño… contándote mientras, todas esas historias que me
armaba para cuando te vuelva a ver…
Sentarme en algún bar, donde la falta de espacio nos obligue
a estar muy cerquita, esperando que la gravedad haga el resto…. Y mientras
dibujo el contorno de tus dedos, me cuentes como fueron tus mañanas todo este
tiempo,… y como fueron tus preparaciones para ir a dormir, quizás, quien te
dice, escucho de tu boca decirme... que me encontrabas en tus pensamientos al
cerrar los ojos…
Hay días en los que siento que el cuerpo se me va sin
permiso a buscarte, olvidándose de todos los motivos por los que ya no estás aquí,
y el esfuerzo por frenarlo se convierte en una lucha inimaginable….
Porque hay días en los que creo que sigo en una pesadilla,
que vas a llegar por esa puerta pegando un salto para abrazarme y decirme que
me extrañaste… pero cuando vuelvo a la realidad, todo se vuelve gris… vos seguís
allá, en algún lugar donde no te veo, y yo aquí, imaginándote en sueños…
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