Cuantas veces te mire sin mirarte, descifrando tus deseos, o los que creyó mi cabeza que eran
TUS deseos, cuantas veces me escondí en el querer cuidarte, cuando en realidad
solo decidían mis miedos y mis propias limitaciones
Cuantas veces te armé senderos brillantosos, creyendo que
era lo que necesitabas… caminar por uno disfrutando el aroma de la brisa extraña
de estos tiempos…estaba convencida que eso pedían tus sueños
Cuantas veces decidí por vos sin cuestionar tu desvelo y te
cubrí con sabanas creyendo que tenías frio, no hay forma mas certera de
equivocarnos que cuando nos habla el miedo disfrazado de cuidados
Cuantas veces te confundí en mis recuerdos, creyendo que era
la forma que servía para cubrirte de tantos miedos. Que al final eran míos, y
te proyecté en las sombras de este mundo cuando en realidad solo fuiste la luz
del final de todos los caminos
Perdón mi amor…perdón por no haber aprendido a tiempo a escuchar lo que decían tus sueños, tu cuerpo,
tu alma…Siempre prioricé el mirarte sin darme cuenta que nunca te conocí hasta
que pude aprender el arte de disfrutarte… y es ahí, justo en ese momento en el que
descubrí que la única manera posible de amarte…
era el simple hecho de
contemplarte…
No hay comentarios:
Publicar un comentario