jueves, 7 de febrero de 2019

Cerezo en flor


La última vez que la vi desparramaba  destellos de luz por donde mirara, con su andar pausado y constante, cada paso firme tan pequeñito como la de un perro fiel, con su melena revuelta cada vez que se volteaba  a mirarme… su pelo libre que parecía que bailaba sobre sus hombros…  con esa manera de cerrar sus ojos cuando empezaba a contarme algo, como si se lo estuviese imaginando, y al finalizar de la oración, abría esas pestañas tímidas que se perdían al instante por los cachetes sonrientes… con esa sonrisa tan expresiva y a la vez tan breve…
La última vez que la vi, con sus ojitos tristes llenos de sonrisas, parecía que flotaba en el asfalto, nada la frenaba, daba como saltitos en cada paso mientras se agarraba de mi mano para tenerme cerca entre la gente y el bullicio de la ciudad. Y en cada cuadra se perdía, mirando para todos lados buscando la complicidad de los carteles, queriendo evitar que me diera cuenta de su desorientación….
La última vez que la vi dejaba un halo de esperanzas por donde andaba, la melodía de su voz construía castillos como una fortaleza lo suficientemente importante como para no solo resguardarnos a nosotras, sino a los sueños q inventábamos en cada conversación de la cual volábamos sin parar…no tenía miedo, se dejaba lleva y a mí me deliraba la vida con su andar, el cielo era el limite, y yo seguía agarrada de su mano…
La última vez que la vi, vestía de jeans y un corazón golpeando su pecho fuertemente cuando me acercaba a abrazarla, rodeada de su perfume de fleurs de cerisier que se tatuaba en mí recuerdo, media como 3 metros y me hacía sentir que no había ningún imposible porque nos habíamos encontrado, éramos una manada en construcción….
La última vez que la vi, la bese pidiendo en secreto que se frenara el tiempo para siempre, o lo apurara lo suficiente como para volver rápido a ella…la abracé para llenar todos mis rincones con su aroma, y me detuve un instante para verme reflejada en sus pupilas…la última vez que la vi la sentí mi hogar, y le dejé mi corazón de caución hasta que vuelva a dormir entre sus piernas… la última vez que la vi, todavía creía en ella…

No hay comentarios: